LA PRINCESA ISIS

LA PRINCESA ISIS

viernes, 24 de agosto de 2012

NO A LAS LAGRIMAS

La noche, esa fiel compañera que al igual que el día mira sin cesar mi caminar, la noche; esa complice oscura y silenciosa que con el solo reflejo de una estrella a traves de la luna hace que nuestros corazones se estemerscan. La noche testiga de tantas fragilidades y lagrimas, la noche, la fiel luz de la esperanza en el pronto amanecer que llega con su rayo a levantarnos y a decirnos que al menos debemos fingir, para no mostrar en la luz del día lo frágiles que somos. Hoy esta noche, me anima en mi larga espera y en su extraño silencio, contaminado por el júbilo de aquellos que al menos viven esta noche en paz, sin embargo en ese silencio en decadencia la noche me acompaña en mi decisión de dejar atras las lagrimas, y no permitir que vuelvan a salir de mis ojos por ningún motivo, porque ya hemos llorado, ya hemos dejado nadando en ríos de dolor, decepción, capricho o apego, mil y un esperanzas, sueños, quereres, caidas y porque no una que otra alegria, que en la euforia nos hace sentir la culpabilidad de alegrarnos sin merecerlo. La noche, esa noche que me ha visto tantas veces llorar, que ha visto correr tantas lagrimas que se enjugan en el sueño profundo que produce el dolor infinito en nuestro interior, porque sufrir cansa, cansa mucho, esa noche es hoy testigo de una decisión dificil de llevar a cabo siendo como soy, mas sin embargo es necesario. No dejar correr más lagrimas, ni una sola gota más, porque aún de la noche, esa compañera de todos, quiero mantener oculta la expresión de mis tribulaciones, para no dejar ver al mundo nada del profundo dolor que allí adentro se gesta día con día; aún si las falsas sonrisas siguen atacando el despojo que queda de alma o corazón en este ser, aún si las pequeñas partes de este corazón deforme e incompleto, se siguieran partiendo en miles de pedazos más aqui adentro, no quiero que a travez de mis lagrimas se sigán escapando partes de mis secretos pues el hecho de que alguien los sepa, solo hace daño y es algo que hiere aún más.

martes, 21 de agosto de 2012

Al caer la noche

Las promesas son como las aves, volarán libres pero siempre regresaran a su hogar, pensar en esto hace que el alma quiera volar libre, pues si las promesas hechas de palabras que van en el viento, vuelven como las palomas, nuestra alma también regresara a ese lugar que llamamos hogar. Aún en el momento en que pudiste pensar que mis promesas no volverían, y que las tuyas se desvanecieron en la desesperación, aún sin saber eso en ese momento y ahora, puedes regresar al lugar que alguna vez llamaste hogar y que era junto a mí. Aún mantengo mis promesa que no es un ave con las alas rotas, de cuidar de ti y apoyarte, aún si eso significa alentarte a caminar solo. Al menos mis promesas son como las aves, aún cuando pienses que se han ido siempre regresaran a ese lugar que llaman hogar, a ese hogar para quien fueron hechas. Sí aún está, si aún puede quedar una pequeña isla donde puedan aterrizar.